Especialistas, académicos y víctimas analizaron las secuelas ambientales y de salud persistentes desde 1991 en un foro donde se abordaron los riesgos por plaguicidas, contaminación y la necesidad de estudios sobre el impacto en la población. Se plantearon acciones de remediación, atención médica y el impulso a un hospital de cancerología en Córdoba. Yaqueline Antonia Gheno Heredia mencionó que el foro representa un acto de memoria activa y un ejercicio crítico.
En una foto, Eduardo Orizaba aparece junto a Anaversa, una organización que lucha por la justicia ambiental en el estado de Veracruz. La imagen es parte de un reportaje publicado por la Universidad Veracruzana (UV) sobre el foro.
La iniciativa busca dar visibilidad a los daños causados por una fábrica de plaguicidas cerrada en 1991, que provocó diversos problemas ambientales y saludables para la población local. Muchas personas han desarrollado cáncer y otras enfermedades debido a la contaminación.
El foro es parte de un esfuerzo por conscientizar sobre los daños causados por la industria química en Veracruz, donde se encuentran varias fábricas que producen plaguicidas y otros productos químicos.
Fuente: Universidad Veracruzana — Ver nota original
