En el marco de la Cátedra UNESCO Educación para la Ecociudadanía y la Sustentabilidad, las investigadoras de la Universidad Veracruzana (UV) Rosa Guadalupe Mendoza Zuany y Fabiola Iztel Cabrera García impartieron la conferencia “Educación situada para el cuidado de la vida”. Durante el evento, coincidieron en que la educación debe formar personas capaces de comprender las problemáticas sociales y ambientales de sus comunidades y desarrollar prácticas de cuidado que contribuyan a transformar su entorno.
La ponencia se realizó en las instalaciones del Instituto de Investigaciones en Educación (IIE) de la UV, en colaboración con la Maestría en Docencia de las Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Guerrero. El objetivo fue reflexionar sobre nuevas formas de enseñanza que vinculen el aprendizaje escolar con las realidades sociales, culturales y ecológicas de cada contexto.
Fundamentos de la educación para el cuidado
Mendoza Zuany explicó que la propuesta surge de un proyecto de investigación iniciado en 2019, enfocado en promover una educación centrada en el cuidado como práctica ética y cotidiana. El proyecto se ha enriquecido con experiencias en distintos niveles educativos, desde preescolar hasta bachillerato, principalmente en comunidades rurales e indígenas.
La investigadora señaló que los planteles educativos enfrentan actualmente crisis educativas, sociales y ambientales que requieren enfoques distintos a los modelos tradicionales. Por ello, planteó la necesidad de superar visiones homogéneas y antropocéntricas para avanzar hacia procesos formativos que fortalezcan el cuidado de las personas, las comunidades y los ecosistemas.
En su intervención, destacó las aportaciones de la pedagoga estadounidense Nel Noddings, quien propone organizar los procesos educativos a partir de distintos “centros de cuidado”, entre ellos el autocuidado, el cuidado de los otros, de los animales y la naturaleza, del mundo construido por los seres humanos y de las ideas.
Experiencias en Naolinco
Fabiola Iztel Cabrera presentó experiencias educativas implementadas en escuelas de la región de Naolinco, Veracruz. Mostró cómo la educación situada puede aplicarse en contextos específicos para atender problemáticas locales y fomentar el cuidado del entorno.

