En el marco del XIV Congreso Mexicano de Etnobiología, realizado en la Universidad Veracruzana (UV), la académica Eréndira Juanita Cano Contreras propuso replantear la etnobiología desde enfoques críticos que dialoguen con los saberes comunitarios y respondan a las crisis sociales, ambientales y políticas actuales.
La investigadora, docente de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, ofreció la conferencia magistral titulada “¿Hacia etnobiologías descolonizadoras? Diálogos e indisciplinas para incidencias urgentes”. Frente a especialistas, estudiantes e integrantes de comunidades académicas de diversas regiones del país, señaló que la etnobiología no constituye una disciplina única ni acabada, sino un campo en permanente construcción, alimentado por múltiples experiencias, territorios y formas de conocimiento.
Raíces coloniales y crisis civilizatoria
Cano Contreras recordó que la realidad social atraviesa cualquier reflexión académica. Analizó las raíces coloniales de la disciplina y las posibilidades de repensarla desde América Latina. Destacó que, mientras se desarrollan espacios de discusión científica, persisten escenarios de violencia, despojo y desigualdad, pero también expresiones de solidaridad, cuidado y conservación impulsadas desde las comunidades.
La ponente vinculó estas reflexiones con lo que diversos autores denominan una crisis civilizatoria, caracterizada por fenómenos como el cambio climático, la desigualdad económica, las violencias estructurales y los procesos de extractivismo que afectan de manera diferenciada a comunidades indígenas, afrodescendientes y otros grupos históricamente marginados.
Desde el inicio de su intervención, la académica, especializada en etnobiología, diversidad biocultural y epistemologías críticas, subrayó que la etnobiología debe reconocer que buena parte de sus fundamentos surgieron en marcos coloniales asociados a la clasificación, apropiación y utilización de los conocimientos sobre la naturaleza.

