Investigadores del Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada (Inbioteca) de la Universidad Veracruzana (UV) diseñaron y patentaron un sistema para enfrentar la reintroducción de la mosca del gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax).
El desarrollo consiste en una trampa de liberación prolongada que extiende la efectividad de los cebos hasta por 42 días en campo, según explicó Francisco Díaz Fleischer, investigador de Inbioteca y especialista en plagas agrícolas y forestales.
Innovación basada en el barómetro de Torricelli
La trampa está inspirada en el barómetro de Torricelli, un mecanismo que regula la evaporación y salida del atrayente. Con ello se evita que los productores dependan de dispositivos convencionales que pierden eficacia a los pocos días por el clima.
El dispositivo fue desarrollado en un momento de alerta epidemiológica por el gusano barrenador del ganado (GBG), declarada por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad (Senasica).
Segunda patente: propilenglicol como insecticida
El equipo también patentó el uso de propilenglicol (PPG) como insecticida ecológico al mezclarse con azúcar. El compuesto puede combinarse con jugos de frutas para aumentar la atracción de los insectos.
El PPG reduce la velocidad de descomposición de los jugos naturales, por lo que el cebo conserva su aroma por semanas. La sustancia es inocua para seres humanos y animales de sangre caliente, y se usa comúnmente en la industria alimentaria.
En pruebas de laboratorio mostró alta efectividad insecticida y toxicidad fulminante para moscas y mosquitos. Además, al mezclarse con insecticidas orgánicos prolonga su actividad tóxica residual y mejora la atracción de la trampa.
Aporte ante emergencia nacional
La reintroducción del GBG a México ha generado una emergencia que afecta la salud animal y humana, así como un fuerte impacto financiero en el sector pecuario por la cuarentena impuesta por Estados Unidos a la exportación de ganado en pie.
Con las nuevas patentes, la UV propone un sistema estandarizado de control biológico de bajo costo y alta duración, y posiciona su conocimiento como referente para la soberanía alimentaria del país.

Fuente original: Universidad Veracruzana
