La conservación de hábitats es clave para proteger a las luciérnagas

Ago 5, 2026 | Veracruz

La pérdida y modificación de los hábitats es la principal causa de la disminución de las poblaciones de luciérnagas en varias regiones de Veracruz. Así lo afirmó Enrique David Montes de Oca Torres, docente y secretario académico de la Facultad de Biología de la Universidad Veracruzana (UV).

En entrevista, el especialista explicó que estos insectos pertenecen a la familia Lampyridae y utilizan la bioluminiscencia durante el cortejo. Ese mecanismo de comunicación permite que machos y hembras se encuentren para reproducirse.

Insectos indicadores de conservación

Montes de Oca Torres señaló que las luciérnagas van más allá del espectáculo visual, porque forman parte de los ecosistemas y funcionan como indicadores de ambientes con buena conservación.

México ocupa uno de los primeros lugares del mundo en diversidad de estas especies, aunque todavía hay mucho por conocer. En los últimos años se han descrito decenas de especies nuevas, lo que evidencia que es un grupo poco estudiado.

Temporada de aparición y hábitats

Las luciérnagas aparecen principalmente entre junio y agosto, durante la temporada de lluvias, cuando hay alta humedad y temperaturas cálidas. Suelen habitar en bosques, cafetales, arbustos y pastizales altos, donde encuentran condiciones para completar su ciclo de vida.

La tala, la deforestación, la urbanización y la eliminación de vegetación reducen los espacios disponibles para su supervivencia y reproducción. Esto ha provocado un descenso de sus poblaciones en diversas zonas.

Dónde observarlas cerca de Xalapa

En la región de Xalapa todavía se les puede ver en sitios con vegetación conservada, como el Santuario del Bosque de Niebla, algunas áreas de Los Tecajetes y comunidades de Xico, Coatepec, Teocelo y Jilotepec, donde ya existen recorridos de observación.

Turismo con reglas estrictas

El entomólogo consideró que el interés turístico por las luciérnagas es una oportunidad para promover la conservación, pero advirtió que las actividades deben sujetarse a reglas estrictas para no afectar su reproducción.

El periodo de apareamiento de los adultos es muy breve, de unos cuantos días. El ruido, la iluminación artificial, el uso de flash y el ingreso a las zonas de apareamiento pueden reducir el éxito reproductivo de las poblaciones.

Montes de Oca sugirió que, en lugar de recorridos, se establezcan miradores para disfrutar del fenómeno sin interferir en el comportamiento natural. Los recorridos podrían complementarse con elementos culturales e históricos, ya que las luciérnagas fueron asociadas simbólicamente con la esperanza por sociedades prehispánicas.

Pequeñas acciones para conservarlas

El académico recomendó permitir la regeneración de la vegetación en terrenos baldíos y no eliminar por completo la maleza, porque esos espacios funcionan como microhábitats para las luciérnagas y otros artrópodos.

Dijo que muchas personas consideran limpio un terreno sin vegetación, pero los espacios con arbustos, pastos y vegetación natural conservan humedad y ofrecen condiciones esenciales para la supervivencia de diversas especies.

Investigaciones de la Facultad de Biología han demostrado que los terrenos urbanos con vegetación espontánea albergan una gran diversidad de insectos, lo que refuerza la necesidad de preservar esos ambientes.

La conservación de hábitats es clave para proteger a las luciérnagas

Fuente original: Universidad Veracruzana