Automedicación y mal almacenamiento de fármacos causan daños orgánicos: SAISUV

Sep 9, 2026 | Veracruz

La automedicación, el almacenamiento inadecuado de medicamentos y los errores en dosis o en la forma de administrarlos pueden ocasionar reacciones adversas, interacciones entre fármacos, tratamientos ineficaces y daños orgánicos, advirtió Alely Galo Mendoza, médica cirujana del Sistema de Atención Integral a la Salud de la Universidad Veracruzana (SAISUV).

Durante una charla virtual, la especialista indicó que es común que en los hogares se conserven medicamentos consumidos antes, se compartan con familiares o vecinos, se recurra a recetas antiguas o se compren directamente en farmacias sin una valoración médica.

Galo Mendoza señaló que estas prácticas son riesgosas porque se desconoce si el fármaco es adecuado para las condiciones actuales del paciente o si la dosis corresponde a su edad, peso, padecimientos y funciones renal y hepática.

Riesgos frecuentes de la automedicación

La médica del SAISUV mencionó entre los problemas más comunes el uso de un medicamento que antes dio buenos resultados, la suspensión del tratamiento al sentir mejoría y la prolongación por cuenta propia del consumo de algunos productos.

También destacó el caso de los antibióticos empleados para padecimientos respiratorios sin determinar previamente si se trata de una infección viral o bacteriana. Su uso incorrecto por dosis, duración o indicación, agregó, favorece la resistencia antimicrobiana y reduce las opciones terapéuticas.

Almacenamiento y dosificación

Galo Mendoza alertó que las personas guardan tabletas fuera de su envase original o solo dentro del blíster, sin información suficiente sobre su nombre y fecha de caducidad. Conservarlas en baños o cocinas dificulta verificar esos datos.

Asimismo, enfatizó que no todos los comprimidos pueden partirse para obtener media dosis y que, en medicamentos pediátricos, la cantidad requerida depende del peso del paciente y de la concentración del producto.

Recomendaciones para el uso seguro de medicamentos

  • Conocer el nombre de cada fármaco consumido y para qué sirve.
  • Identificar la frecuencia indicada y los posibles efectos secundarios.
  • Saber qué hacer ante una reacción adversa.
  • Informar a los profesionales de la salud sobre todos los medicamentos que se toman, sobre todo al iniciar un nuevo tratamiento.

La especialista explicó que la seguridad en la medicación no depende solo del personal sanitario, ya que pacientes, familiares, farmacias y los sistemas de suministro participan en la prevención de errores. Mantener una comunicación adecuada entre los involucrados, añadió, es fundamental para contar con información clara sobre los tratamientos.