La Benemérita y Centenaria Escuela Normal Veracruzana (BCENV) “Enrique C. Rébsamen” presentó una experiencia de inclusión en preescolar basada en la Lengua de Señas Mexicana (LSM) y el uso de inteligencia artificial (IA), en el marco del I Foro de Inteligencia Artificial para la Educación Inclusiva 2026, organizado por el Instituto de Investigaciones en Inteligencia Artificial (IIIA) de la Universidad Veracruzana (UV).
El caso fue expuesto por Gabriela Apodaca Borrell, de la BCENV, durante la plática titulada “Manos que hablan, corazones que escuchan”. El foro se llevó a cabo en Xalapa.
Un alumno con discapacidad auditiva, punto de partida
El proyecto comenzó ante la presencia de un estudiante con discapacidad auditiva en un grupo de preescolar y la necesidad de crear formas de comunicación que le permitieran participar de lleno en las actividades del aula.
De acuerdo con Apodaca Borrell, el acompañamiento de la familia y el contacto con especialistas fueron clave para identificar alternativas que facilitaran la interacción cotidiana.
Aprendizaje-servicio y apoyo de la IA
La experiencia se desarrolló con la metodología de aprendizaje-servicio, en la que el alumnado atiende situaciones reales de su entorno. El interés de las niñas y los niños por el alfabeto de la LSM dio paso a un proceso de investigación que derivó en actividades, materiales y acciones de sensibilización para la comunidad escolar.
El trabajo retomó principios de inclusión, pensamiento crítico, interculturalidad crítica, igualdad de género, vida saludable, apropiación de las culturas mediante la lectura y la escritura, así como artes y experiencias estéticas.
Las actividades se aplicaron de forma gradual, de acuerdo con las características e intereses del grupo, y requirieron ajustes constantes conforme surgían nuevas necesidades.
La inteligencia artificial se empleó como herramienta para adaptar y crear materiales educativos. Su uso permitió generar recursos visuales personalizados, ilustraciones y pictogramas vinculados con la LSM, con elementos cercanos al contexto infantil.
Materiales y actividades elaboradas
- Un cuento ilustrado.
- Materiales con vocabulario y frases en LSM.
- Un mural para compartir información con la comunidad.
- Actividades de creación y representación de un cuento protagonizado por un conejo sordo.
A través de esa historia, los infantes reflexionaron sobre las distintas maneras de comunicarse.
El proyecto involucró a las familias y a otros grupos del plantel. El vocabulario aprendido se compartió en distintos espacios del jardín de niños, con lo que el aprendizaje dejó el aula y se convirtió en una experiencia colectiva.
Resultados: de la barrera a la oportunidad
Entre los resultados destacó la creación de un entorno donde la diferencia dejó de percibirse como un obstáculo y pasó a ser una oportunidad de aprendizaje colaborativo.
El conocimiento de la LSM ayudó a reducir situaciones de aislamiento y a establecer un código comunicativo común, además de fortalecer la participación de estudiantes, familias y docentes.
La experiencia también mostró cambios en las actitudes de las niñas y los niños, quienes reconocieron y se acercaron por iniciativa propia a personas sordas fuera del ámbito escolar.

Fuente original: Universidad Veracruzana
