Estudiante de la UV promueve empatía por los tlacuaches en Xalapa

Oct 8, 2026 | Veracruz

La protección de los tlacuaches comienza por conocerlos, pues resulta difícil cuidar a un animal al que se mira con miedo o rechazo. Con esa premisa, María Fernanda Hernández Araoz, estudiante de la Licenciatura en Biología de la Universidad Veracruzana (UV), impartió el curso-taller “Los tlacuaches: seres de tierra y fuego” en el Parque Lineal Quetzalapan-Sedeño, en Xalapa.

La actividad se realizó en el Módulo de Agroecología y Cultura Quetzalcalli, punto accesible del área natural protegida donde la asociación civil Desarrollo Sustentable del Río Sedeño trabaja desde hace años. El curso-taller deriva del proyecto de tesis “Percepción y acciones de educación ambiental para la protección del tlacuache (Didelphis virginiana y Didelphis marsupialis) en el Parque Lineal Quetzalapan-Sedeño, Veracruz, México”, dirigido por Blanca Elizabeth Cortina Julio, técnica académica del Instituto de Investigaciones Biológicas (IIB).

Percepciones negativas y el papel de la especie

El estudio identificó prejuicios frecuentes: los tlacuaches son vistos como “ratas gigantes” o roedores, además de animales rastreros, peligrosos o desagradables. Hernández Araoz señaló que muchas de esas percepciones se relacionan con su aspecto y con el desconocimiento que existe sobre la especie.

Al ser omnívoros oportunistas, estos animales contribuyen al control de poblaciones de pequeños vertebrados e invertebrados, dispersan semillas al consumir frutos y aprovechan materia orgánica al alimentarse de carroña. En entornos urbanos como Xalapa, su convivencia con las personas suele estar marcada por la indiferencia o el miedo, y pueden ser agredidos o atropellados.

Origen del taller y desarrollo de la jornada

La idea del curso-taller surgió en el Colectivo Manatí Eco-Ambiente, coordinado por Cortina Julio, donde la estudiante se integró al taller de tlacuaches. Ahí observó que muchas personas llegaban con una imagen negativa del animal y cambiaban su forma de verlo al conocerlo mejor, lo que la llevó a estudiar la percepción sobre el Didelphis virginiana y el Didelphis marsupialis, dos especies de amplia distribución comunes cerca de asentamientos humanos.

Un título con raíz náhuatl

El nombre de la actividad alude al vínculo del animal con la naturaleza (tierra) y a una de sus leyendas más conocidas, en la que robó el fuego para entregarlo a los seres humanos y lo transportó en su cola. El propio nombre náhuatl, tlacuatzin, se relaciona con esa historia y con la idea del “pequeño que come fuego”.

El taller estuvo dirigido al público en general, sin límite de edad. La jornada inició con una plática sobre la especie, en la que se abordó su condición de mamífero marsupial, su alimentación, las amenazas que enfrenta y las funciones que cumple en el ecosistema. Después siguió una muestra de material biológico y, como cierre, los asistentes colorearon mandalas de tlacuaches. Integrantes del Colectivo Manatí Eco-Ambiente y de Desarrollo Sustentable del Río Sedeño presentaron títeres de tlacuaches.

Qué hacer ante un encuentro con un tlacuache

  • Mantener la calma y la distancia.
  • Evitar manipular al animal.
  • Facilitarle una ruta de salida.
  • Si está atrapado o herido, solicitar apoyo a personal capacitado, como la Brigada de Vigilancia Animal o Protección Civil.

Aunque la participación de vecinos de la zona fue menor, Hernández Araoz consideró positivo que asistieran personas de distintos puntos de Xalapa y sus alrededores. Señaló que se trata de un proceso que requiere constancia, ya que la percepción de una comunidad no cambia en un solo intento.

Estudiante de la UV promueve empatía por los tlacuaches en Xalapa

Fuente original: Universidad Veracruzana