Alimentar al mundo sin destruir el planeta es uno de los principales retos que enfrenta la sociedad en los próximos años y no tiene una solución única, afirmó Martín Alfonso López Ramírez, profesor de la Universidad de las Américas (UDLA), Puebla.
El académico ofreció una conferencia durante la inauguración del VIII Congreso Internacional de Investigación en Contaduría Ambiental y Desarrollo Sustentable, que se realiza los días 26 y 27 de octubre en el Auditorio “Mario Vázquez Torres” de la Facultad de Biología de la Universidad Veracruzana (UV).
El foro, organizado por el cuerpo académico Gestión para la Sustentabilidad de las Organizaciones de la Facultad de Contaduría y Administración (FCA), tiene como tema “La sustentabilidad en números como herramienta en la toma de decisiones” y congrega a participantes de México y Colombia.
Plantea rediseño del sistema alimentario
López Ramírez señaló que el futuro de la alimentación es un problema de optimización multiobjetivo, en el que intervienen factores económicos, ambientales y sociales que aún no se comprenden del todo.
De acuerdo con el ponente, la ciencia de datos muestra que es matemáticamente posible alimentar a 10 mil millones de personas, pero ello exige un rediseño del sistema en el que los datos de impacto ambiental, como la huella de carbono, el agua y la biodiversidad, tengan el mismo peso que el rendimiento financiero y el volumen de producción.
Expuso que el crecimiento poblacional y la proyección de mayores ingresos individuales transformarán los patrones de consumo hacia dietas más exigentes, lo que genera una encrucijada entre proteger el medioambiente y garantizar alimentación adecuada para toda la sociedad.
Alternativas y advertencias
Como opciones para mitigar el impacto en el suelo, mencionó la sustitución de proteínas tradicionales por el consumo de insectos o carne cultivada en laboratorios, aunque esta última aún enfrenta barreras psicológicas entre los consumidores.
También advirtió sobre los daños ecológicos que causa el uso indiscriminado de pesticidas e insecticidas en la agricultura actual.
Respecto a la inteligencia artificial (IA), indicó que tiene un papel doble: es una herramienta valiosa para acceder de inmediato a información compleja, pero no debe considerarse de forma simplista como la solución definitiva a la crisis.
Al concluir, hizo un llamado a los jóvenes universitarios para sumarse a los esfuerzos de investigación y acción frente a este reto global.
Responsabilidad de la contabilidad frente a la crisis climática
La inauguración estuvo a cargo de Anabel Galván Sarabia, directora de la FCA, quien afirmó que cada decisión sobre el uso de los recursos tiene consecuencias y que quienes se dedican a la contabilidad y la administración tienen responsabilidad en la manera de generar, interpretar y utilizar la información.
José Raymundo García Cano, coordinador académico de Planeación y Evaluación del Área Académica Económico-Administrativa, señaló que las universidades deben impulsar el pensamiento crítico, la innovación y la generación de soluciones pertinentes.
En representación del cuerpo académico organizador, Jerónimo Domingo Ricárdez Jiménez subrayó la urgencia de transformar la contabilidad tradicional frente a la crisis climática y cuestionó qué se deja de registrar y cuál es el costo real de esa omisión.
Advirtió que durante demasiado tiempo las externalidades, como el agua que se agota o los bosques que se pierden, han permanecido invisibles en los balances financieros bajo la premisa de que lo que no se mide no existe para quienes toman las decisiones.
“Hoy, desde Xalapa, venimos a decir lo contrario: lo que cuidamos tenemos que contarlo, y lo que contamos con rigor podemos cuidarlo mejor”, expresó.
En el acto estuvieron Marcos Eduardo Ortega Melgarejo, secretario de la facultad; Leticia Murcia López, responsable del comité organizador, además de docentes, investigadores y estudiantes de la FCA.
