En el marco del Seminario de Actualización en Justicia Agraria “Perspectivas sustantivas y procesales desde enfoques multidisciplinarios y transversales”, el abogado Alfonso Narváez Márquez impartió una conferencia virtual donde analizó la evolución histórica del derecho agrario en México.
Antecedentes históricos del derecho agrario
Narváez recordó que durante la guerra de Independencia hubo planteamientos para restituir tierras a los pueblos originarios, pero no se concretaron por la inestabilidad del conflicto. En el siglo XIX, las ideas liberales impulsaron la propiedad privada y la desamortización de bienes comunales y eclesiásticos. Durante el Porfiriato, los latifundios concentraron la tierra en pocas manos, lo que fue una de las causas de la Revolución mexicana.
La Constitución de 1917 como punto de inflexión
El jurista destacó que la Constitución de 1917, con su artículo 27, marcó un cambio fundamental al reconocer la propiedad originaria de la nación sobre tierras y aguas, y establecer mecanismos para restituir y dotar de terrenos a comunidades afectadas por despojos. Consideró que el reparto agrario fue una forma de saldar la deuda histórica con el campesinado.
Ley Federal de Reforma Agraria de 1971
Narváez señaló que esta ley impulsó la organización colectiva de ejidos, amplió beneficios para las mujeres rurales y preparó el cierre gradual del reparto agrario tradicional. Concluyó que muchas instituciones y principios del derecho agrario contemporáneo surgieron de los procesos ocurridos entre la Revolución mexicana y las reformas del siglo XX.

Fuente original: Universidad Veracruzana
