El Día Mundial del Turismo se celebra cada 27 de septiembre desde 1980 y en 2026 su tema central es la “Agenda Digital e Inteligencia Artificial para rediseñar el turismo”. La efeméride coincide con un crecimiento sostenido de los viajes protagonizados por mujeres.
La columnista Isis Arlene Díaz Carrión retoma el reportaje de BBC Travel “Los 5 países más seguros del mundo para las mujeres que viajan solas”, que reporta incrementos cercanos al 30% en la modalidad de viaje en solitario. A partir de ese dato plantea cómo la agenda digital puede favorecer viajes seguros, responsables y respetuosos.
¿Qué limita los viajes de las mujeres?
Investigadoras han identificado factores económicos, socioculturales y personales que restringen los desplazamientos turísticos de las mujeres, con variaciones según el contexto y el momento. La violencia y la inseguridad aparecen como una constante significativa para las turistas.
Desde la sociología y la geografía se sostiene que el espacio turístico no es neutro y que el miedo a la violencia limita los viajes, tanto de quienes viajan solas como de quienes lo hacen con otras mujeres.
En un artículo de 2008 sobre mujeres que viajan en solitario, las geógrafas Erica Wilson y Donna E. Little analizaron la importancia de la seguridad y las medidas que adoptaban turistas australianas para evitar violencia y acoso. El trabajo parte de la construcción sociocultural de la vulnerabilidad, idea que ya habían planteado Gil Valentine y Linda McDowell.
Esa construcción deriva en un espacio público hostil para las mujeres, con prácticas que limitan su apropiación del espacio y, por lo tanto, su uso con fines de ocio y recreación. La autora aclara que esto no busca ignorar la violencia que experimentan hombres y personas de la diversidad, sino evidenciar los mecanismos sociales que definen quiénes pueden usar el espacio público y con qué fines.
Del viaje familiar al viaje en solitario
Durante décadas los viajes turísticos de las mujeres se vincularon sobre todo a los realizados por sus familias. En un artículo de 2020, Elaine Chiao Ling Yang señala que el viaje en solitario comenzó a valorarse positivamente por las sociedades contemporáneas y que se le considera un elemento revelador de identidad y libertad.
La investigadora identifica entre los motivadores de esta modalidad:
- El carácter transformador de la experiencia.
- La sensación de libertad y flexibilidad.
En contraste, ubica como principales inhibidores la seguridad, el precio y las limitaciones socioculturales.
Estereotipos y otras identidades
Xiongbin Gao, Scott Cohen y Paul Hanna (2020) exploraron el impacto de los roles y estereotipos de género entre quienes viajan en auto stop por la Ruta del Tíbet. En ese contexto, mujeres y hombres ejercen una práctica de resistencia, aunque las mujeres quedan encasilladas entre los arquetipos de “damisela en apuros” o “femme fatale”.
El viaje en solitario o con otras mujeres ha recibido atención creciente en Asia. Chiu-Ping Su y Tsung-Chiung Wu (2020) exponen que las turistas taiwanesas enfrentan, además de la identidad de género, intersecciones étnicas cuando viajan al extranjero. Otros elementos identitarios, como la edad o la orientación sexual, atraviesan tanto las motivaciones como las barreras de los viajes turísticos.
