En el 6º Seminario de Difusión de Investigación en las Ciencias de la Computación, organizado por el cuerpo académico Tecnología Computacional y Educativa del Doctorado en Ciencias de la Computación (DCC) de la Universidad Veracruzana (UV), se presentó un estudio sobre la colaboración entre humanos e inteligencia artificial en el desarrollo de software.
La ponencia, titulada “Colaboración humano-IA para el desarrollo de software”, fue impartida por Dora Angélica Ávila Galván, alumna del DCC, quien destacó que la IA ha evolucionado de ser una herramienta de automatización a un colaborador activo en distintas etapas de la creación de software.
Tareas que puede realizar la inteligencia artificial
Ávila Galván explicó que las herramientas basadas en IA pueden asistir a los desarrolladores en actividades como:
- Generación de prototipos
- Autocompletado de código
- Programación a partir de instrucciones en lenguaje natural
- Elaboración de pruebas unitarias
No obstante, señaló que el fenómeno actual va más allá de la automatización, dando lugar a modelos de colaboración en los que humanos y sistemas inteligentes trabajan conjuntamente.
Aportes de humanos e inteligencia artificial
La investigadora detalló que los desarrolladores aportan creatividad, juicio contextual, comprensión del dominio de aplicación, toma de decisiones éticas y supervisión integral de los procesos de validación. Por su parte, las herramientas inteligentes contribuyen mediante la generación de código, el análisis y síntesis de información, la detección de patrones y la automatización de tareas repetitivas.
Desafíos y objetivo del estudio
Ávila Galván subrayó que estos modelos de colaboración ofrecen beneficios en productividad y eficiencia, pero también plantean desafíos técnicos, sociales y cognitivos. Comprender cómo ocurre la interacción es fundamental para diseñar herramientas más efectivas y centradas en las necesidades de los desarrolladores, evitando entornos de trabajo desorganizados.
Finalmente, enfatizó que el principal reto no es sustituir a los profesionales, sino potenciar sus capacidades mediante mecanismos de colaboración más eficientes y de calidad, donde la IA funcione como apoyo estratégico para resolver problemas complejos.
