Xalapa, Ver.- Especialistas, promotores culturales y artistas participaron en la mesa de diálogo del 3er Coloquio “El son jarocho y el intercambio de saberes”. En este espacio analizaron las raíces multiculturales del género y los retos para su continuidad.
El evento fue organizado por el Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación (CECC) de la Universidad Veracruzana (UV) y el grupo Reflexionario Fandanguero. Los participantes coincidieron en que el son jarocho es una expresión viva que se sostiene en la experiencia colectiva, el intercambio entre generaciones y la práctica comunitaria del fandango.
En la mesa “Saberes y raíces” participaron Alejandro Barrera Aguirre, investigador del son jarocho desde la antropología; Silvia Santos, artista multidisciplinaria; Sagrario Cruz Carretero, profesora e investigadora de la UV; Tere Osorio, de Culturama, y César del Ángel, de la Escuela Folklórica Veracruzana.
Alejandro Barrera abordó el baile como un espacio de memoria corporal. Explicó que el cuerpo funciona como un archivo vivo donde se inscriben los aprendizajes adquiridos en talleres y fandangos. La observación, imitación y repetición permiten la transmisión intergeneracional del conocimiento y la construcción de identidad en la tarima.
Los participantes señalaron que la experiencia del fandango posibilita la apropiación individual del movimiento. Cada bailador integra lo aprendido a su propio repertorio, lo que mantiene viva la tradición.
