La Universidad Veracruzana (UV) llevó a las calles de Xalapa la duodécima edición de Catrina Ambulante, una intervención urbana realizada bajo el lema “Rememorar la ausencia. Acuerpar en colectivo la búsqueda de quienes faltan”.
La actividad reunió a estudiantes de la Unidad de Artes y contó con el acompañamiento del colectivo Buscando a Nuestros Desaparecidos y Desaparecidas Veracruz.
Arte y memoria en el espacio público
Mediante danza, teatro, música, artes visuales y gráfica, los participantes construyeron una intervención colectiva que recorrió espacios públicos de la capital veracruzana.
Marina Alicia Gómez Casco, alumna de la Facultad de Artes Visuales, señaló que la desaparición es una realidad presente en la vida cotidiana, aunque no siempre reciba atención de todos los sectores sociales.
La estudiante estimó que alrededor de 200 jóvenes de las facultades de Danza y Teatro participaron en la preparación de esta edición, cuyo proceso de organización tomó entre dos y tres meses.
Organización y vinculación académica
La organización del recorrido está a cargo de Leticia Velasco García, docente de la Facultad de Danza, quien ha encabezado el proyecto desde su creación.
La propuesta vincula las licenciaturas de Teatro, Danza, Fotografía y Artes Plásticas de la Unidad de Artes, y convierte al performance en una forma de encuentro con la ciudadanía fuera de los espacios universitarios.
En esta ocasión, la intervención se integró al contexto del Festival Xandú, aunque mantiene un propósito distinto al del altar de muertos instalado en la Unidad de Artes.
Altar colectivo y diversidad cultural
Luis Abraham Ponce Díaz, académico de la Facultad de Danza y organizador del festival, explicó que el altar está dedicado a los difuntos de la comunidad universitaria y que, por primera vez, se construyó de manera conjunta para las licenciaturas de Artes Plásticas, Danza, Teatro y Música.
El docente indicó que en años anteriores cada facultad instalaba su propio altar, pero en esta edición los consejeros de las distintas áreas se organizaron para levantar uno que representara a toda la Unidad de Artes.
En su elaboración participaron estudiantes, maestros, directivos y personal de apoyo, quienes colaboraron en la estructura, la decoración, la iluminación y los elementos gráficos.
Ponce Díaz destacó que el Festival Xandú busca crecer cada año e incorporar las expresiones culturales de los lugares de origen del alumnado. En esta edición, la programación incluyó tradiciones oaxaqueñas como la marmota y las danzas de diablos y tiliches.
