La colaboración entre la Universidad Veracruzana (UV), la Universidad de Santiago de Compostela (España) y la Universidad de San Carlos de Guatemala dio origen a dos catálogos especializados en taxonomía de microalgas marinas. Las obras están concebidas como herramientas de formación para estudiantes de licenciatura y posgrado.
El investigador Yuri Okolodkov, del Instituto de Ciencias Marinas y Pesquerías (ICMP) de la UV, informó que los libros son resultado de una cooperación internacional impulsada por Karla Paz Cordón, académica del Centro de Estudios del Mar y Acuicultura (CEMA) de la Universidad de San Carlos y egresada del doctorado de la Universidad de Santiago de Compostela.
Contenido de los catálogos
El primer volumen, dedicado a los dinoflagelados planctónicos del Pacífico de Guatemala, fue publicado con fecha editorial de 2024. El segundo, titulado Diatomeas del Pacífico Central de Guatemala, será presentado en julio de 2026.
En ambas obras participan como autores Karla Paz, Yuri Okolodkov y Fernando Cobo Gradín, representante de la institución española. “Estos dos libros son producto de la colaboración entre tres instituciones y tres países: Guatemala, México y España”, expresó Okolodkov.
Propósito docente
Las publicaciones surgieron como productos académicos vinculados al trabajo doctoral de Paz Cordón, pero con una clara orientación docente. Su propósito principal es apoyar la formación de estudiantes que inician su acercamiento al estudio del fitoplancton y la biodiversidad marina.
Okolodkov subrayó que toda publicación representa la culminación de años de investigación, financiamiento y trabajo colectivo, y constituye una forma de rendir cuentas a las instituciones y organismos que respaldan la ciencia. “Los resultados publicados son nuestro informe para justificar el financiamiento que nos otorga el Estado, la universidad y otras organizaciones; es el producto de trabajo que la gente puede ver y utilizar”, señaló.
Enfatizó que la taxonomía sigue siendo una disciplina fundamental para otras áreas de la biología y recordó una frase del especialista argentino Enrique Balech: “Sin buena taxonomía no puede haber buena ecología”.
Los catálogos permiten identificar y reconocer correctamente las especies, paso indispensable para comprender sus interacciones y funciones en los ecosistemas. “Si no sabemos cuáles son las especies, la ecología puede ser incorrecta. El papel de estos catálogos es introducir a los jóvenes que empiezan sus tesis, tesinas o informes para que sepan identificar a estos organismos”, explicó.
Colaboración intergeneracional
Okolodkov destacó que estas obras reflejan la importancia de la colaboración entre distintas generaciones de científicos. Mientras los investigadores con mayor experiencia aportan décadas de conocimiento acumulado, las nuevas generaciones contribuyen con el dominio de herramientas y metodologías emergentes. “Este es un ejemplo de colaboración entre una generación más joven y otra con más experiencia; pero estos productos sirven para gente aún más joven, estudiantes de entre 20 y 25 años”, afirmó.
Para ilustrar la relevancia histórica de la taxonomía, recordó que figuras como Charles Darwin y Ramón Margalef desarrollaron sus aportaciones a partir del conocimiento taxonómico de los organismos. “Los grandes ecólogos o biólogos evolucionistas eran taxónomos en gran medida; porque primero hay que saber quién es cada organismo y después entender qué hace”, sostuvo.

Fuente original: Universidad Veracruzana
