Comunidades costeras sostienen el cuidado del maritorio: investigadoras del Colver

Oct 13, 2026 | Veracruz

El cuidado del maritorio en las costas de México recae principalmente en las comunidades, que lo sostienen con su conocimiento, su memoria colectiva y su organización, por encima de las soluciones que llegan desde fuera, coincidieron investigadoras de El Colegio de Veracruz (Colver). A la academia, dijeron, le corresponde escuchar, acompañar y, en algunas ocasiones, facilitar.

La reflexión se presentó en el conversatorio “Habitar, aprender y cuidar el maritorio: experiencias comunitarias en los paisajes bioculturales costeros”, realizado en el marco del encuentro Maritorio. Encuentro de saberes para comprender, habitar y cuidar las costas de México, que tuvo como sede el Museo de Antropología de Xalapa (MAX) de la Universidad Veracruzana (UV), en Xalapa, Veracruz.

En la mesa participaron las profesoras-investigadoras Astrid Wojtarowski Leal, Blanca Escamilla Pérez y Blanca Nava Tablada, moderadas por Xóchitl León Estrada, también de esa institución.

Tres experiencias de trabajo con comunidades costeras

Wojtarowski Leal habló de El Cuyo, puerto pesquero de Yucatán donde la alimentación se resuelve con lo que se pesca y donde los habitantes no buscan ir más allá de la vida tranquila que mantienen.

La investigadora indicó que esa actitud de vigilancia hacia lo externo, presente desde el puerto maya y la época colonial hasta los pueblos de empresa del siglo XX, se ha transmitido a las nuevas generaciones. Añadió que los jóvenes tienen otras aspiraciones, como una biblioteca en la escuela o mejores vías de comunicación.

Escamilla Pérez, quien realiza educación ambiental con infancias en Tlacotalpan, comentó que ejercicios sencillos, como pedir a los pescadores que dibujen su territorio en un mapa, dejan semillas para que sus descendientes miren el entorno de otra manera.

Nava Tablada expuso el caso de la Laguna del Farallón, donde los pobladores ya conocían las causas y consecuencias de la desecación del cuerpo de agua. Detalló que habían comenzado a reforestar la cuenca, sanear la laguna y organizar rondas de vigilancia contra el saqueo de agua.

  • El Cuyo, Yucatán: puerto pesquero con una vida tranquila que sus habitantes buscan conservar.
  • Tlacotalpan, Veracruz: educación ambiental con infancias y mapeo del territorio junto a pescadores.
  • Laguna del Farallón: reforestación de la cuenca, saneamiento y rondas de vigilancia contra el saqueo de agua.

Los modos de vida como patrimonio

Las investigadoras coincidieron en que su papel ha sido el de facilitadoras: en ocasiones organizan, otras impulsan y muchas veces solo escuchan.

Wojtarowski Leal planteó que los modos de vida también son patrimonios, pues la tranquilidad y las interacciones humanas de El Cuyo representan un valor que va más allá de su riqueza biológica y cultural. Esa idea se vincula con el buen vivir, que varía según el contexto.

Las panelistas señalaron que el maritorio crea y destruye, tanto en lo físico como en la memoria, y compartieron lo que les despierta el mar. Una de ellas contó que, tras dejar su lugar de origen en la costa, lo que más extrañó fue el mar; otra recordó que llegó a Oaxaca a estudiar Biología Marina sin saber nadar y que la primera ola que la arrastró fue una bienvenida que aún le sorprende.

También subrayaron que la costa es descanso y paisaje, pero igualmente un territorio vulnerable a eventos climáticos y a la contaminación, un medio que tiene un límite.

Comunidades costeras sostienen el cuidado del maritorio: investigadoras del Colver

Fuente original: Universidad Veracruzana