Defensa del río Atoyac implica derechos humanos y salud: egresada UV

Oct 23, 2026 | Educación, Medio Ambiente, Veracruz

La defensa del río Atoyac no se reduce a la protección de los ecosistemas, pues también involucra los derechos humanos, la salud y el futuro de las comunidades que dependen de ese cuerpo de agua, señaló Mara Patricia Espinoza Hernández, egresada de la Maestría en Estudios Transdisciplinarios para la Sostenibilidad de la Universidad Veracruzana (UV).

En su proyecto recepcional, la egresada colaboró con integrantes de Defensores Ambientales Atoyac Veracruz, A. C., para recuperar testimonios y registrar la trayectoria de quienes llevan más de una década exigiendo el cumplimiento de las normas ambientales y la protección de su territorio.

Contaminación y vida comunitaria en Potrero Nuevo

El trabajo surgió de su acercamiento a Potrero Nuevo, localidad donde observó las consecuencias de la contaminación del río y los reclamos de la población contra las actividades industriales. En 2025 decidió poner sus conocimientos al servicio de esta causa.

Espinoza Hernández identificó la relación entre la industria cañera, la economía local y los problemas ambientales, ya que la producción de caña forma parte de la identidad de varias generaciones de habitantes cuyos medios de subsistencia han dependido históricamente de esa actividad.

La contaminación ha modificado prácticas cotidianas de la población. Algunos testimonios evocan la presencia de langostinos endémicos que antes se consumían y que dejaron de ingerirse por temor a enfermarse debido a la calidad del agua.

La egresada documentó los reclamos contra la alcoholera Zapopan, empresa instalada en 2012 en Atoyac, a la que los pobladores responsabilizan de problemas relacionados con la descarga de aguas residuales en canales de riego y fuentes de las que dependen las comunidades.

“Los habitantes no necesariamente buscan el cierre de la industria, sino que opere conforme a las disposiciones ambientales y deje de comprometer sus recursos hídricos”, puntualizó.

Memoria, herramienta de resistencia

Uno de los objetivos centrales del proyecto consistió en evitar que las experiencias de los defensores ambientales permanezcan invisibilizadas. Para ello recurrió al concepto de los trabajos de la memoria, que permite entender el registro del pasado como una herramienta para intervenir en el presente.

La recopilación de testimonios busca reconocer los logros, dificultades y riesgos que enfrentan quienes protegen el río, además de facilitar que sus prácticas lleguen a escuelas y otros colectivos de la región.

La joven manifestó que estas historias deben difundirse mientras sus protagonistas continúan activos, en lugar de distinguirlos únicamente después de una tragedia, y planteó el uso de formatos accesibles, como documentos PDF o revistas independientes, que puedan circular entre comunidades y organizaciones.

Academia al servicio de las comunidades

La egresada encontró respaldo académico en el Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) de la Universidad de Guadalajara, donde recibió herramientas para fortalecer su trabajo con los defensores ambientales.

Entre las habilidades adquiridas destacó el monitoreo de la calidad del agua mediante insectos acuáticos, técnica que permite evaluar las condiciones de los ecosistemas a partir de los organismos presentes y obtener información sobre cambios ambientales a lo largo del tiempo.

Espinoza Hernández compartió esos conocimientos en un taller dirigido a integrantes de la asociación civil, con la intención de que desarrollen capacidades propias para valorar el estado del río y contar con herramientas adicionales para documentarlo.

“El trabajo académico debe establecer un diálogo con las necesidades de las comunidades y traducir la información científica en alternativas útiles para enfrentar problemas concretos”, dijo.

La investigadora agradeció el apoyo de los catedráticos Maritza Rivera Landa, Rosario Pineda, Luis Manuel Martínez y Francia Rodríguez, así como de Manuel Canalizo.