Detener el cambio climático no es trabajo solo de ecologistas, sino el mayor rompecabezas en la historia de la ingeniería civil, expresó Ce Tochtli Méndez Ramírez, director general del Área Académica Técnica de la Universidad Veracruzana (UV), durante el 3er Foro de Materiales Sustentables y Resiliencia Estructural en la Ingeniería Civil 2026.
En la conferencia “¿Sabías que el concreto respira? Cenizas, carbonatación y la ingeniería detrás”, el funcionario señaló que la producción global de cemento representa entre el 6 y el 8 % de la contaminación mundial de dióxido de carbono (CO2). Ante ello, llamó a abandonar las fórmulas tradicionales y convertir la ingeniería civil en una ciencia de materiales pura, con rigor de laboratorio.
El concreto como material vivo
Méndez Ramírez explicó que el concreto “respira” al absorber naturalmente CO2 del ambiente, un proceso que convierte el hidróxido de calcio en carbonato de calcio. Este fenómeno reduce el pH del material y acelera la oxidación del acero de refuerzo si no se controla adecuadamente.
Para mitigar este impacto, su investigación se centra en dos frentes: la sustitución con cenizas y la densidad microestructural. El uso de subproductos industriales para reemplazar parte del cemento disminuye drásticamente las emisiones contaminantes y sella los poros del concreto, haciéndolo más denso y resistente.
Uso de cenizas para un concreto ecológico
El especialista en corrosión propuso la implementación de modelos matemáticos avanzados para predecir el tiempo exacto que tardan el CO2 o los cloruros en penetrar la estructura. El objetivo es transitar de la construcción basada en “recetas de cocina” hacia edificaciones diseñadas para resistir siglos.
- Reemplazar entre el 10 y el 50 % del cemento con cenizas industriales.
- Crear un concreto ecológico y resistente.
- Reducir la huella de carbono de la industria cementera.
Xalapa como laboratorio urbano
Méndez Ramírez destacó que Xalapa es el laboratorio urbano perfecto para probar el nuevo concreto ecológico, pues su clima hostil acelera los procesos de carbonatación. Los investigadores utilizan el entorno local como acelerador natural.
En su mensaje a los estudiantes, afirmó que el futuro está en sus manos: “El mundo no necesita ingenieros que sigan las viejas recetas de cemento, se necesitan innovadores climáticos, mentes dispuestas a meterse al laboratorio y diseñar las ciudades sustentables del mañana”.

Fuente original: Universidad Veracruzana
