Diputado Zenyazen Escobar queda solo tras escándalo del yate incendiado

May 19, 2026 | Política, Sociedad, Veracruz

El diputado federal Zenyazen Escobar enfrenta un creciente aislamiento político luego de que un yate valuado en casi un millón de dólares se incendiara el fin de semana en el estero de Boca del Río, con cuatro mujeres a bordo. Ninguno de los legisladores federales veracruzanos que supuestamente coordina en la Cámara de Diputados ha salido en su defensa, y la gobernadora Rocío Nahle se limitó a señalar que el caso está siendo investigado.

Escándalo y reacciones

El incidente ocurrió en la zona del estero, donde la embarcación se incendió con cuatro jóvenes a bordo, una de las cuales estuvo a punto de perder una pierna. Escobar, quien fue secretario de Educación en la administración estatal anterior, ha negado ser el propietario del yate y afirma que se encontraba en una moto acuática de paseo, portando un short valorado en casi 6 mil pesos. Sin embargo, la única figura pública que ha salido en su respaldo es el exgobernador Cuitláhuac García, con quien operó la Secretaría de Educación.

El diputado ha emprendido una campaña mediática y en redes sociales para desmentir los señalamientos, convirtiéndose incluso en vocero del supuesto dueño de la embarcación. Según sus declaraciones, el propietario ha enviado a su abogado y está cubriendo los gastos hospitalarios en efectivo para evitar dejar rastro.

Investigación y consecuencias políticas

La gobernadora Rocío Nahle confirmó que el caso ya está en manos de las autoridades y que no solapará conductas que pongan en riesgo vidas humanas. Por su parte, la nueva dirigente de Morena, Ariadna Montiel, declaró que en su partido se desechará a los corruptos, lo que podría poner en peligro la candidatura de Escobar para repetir en la diputación federal o buscar un cargo local, donde aspiraba a manejar nuevamente la Junta de Coordinación Política (Jucopo).

El escándalo ha generado malestar entre la población veracruzana, cansada de los excesos y los casos de corrupción. La situación contrasta con el discurso de austeridad de la Cuarta Transformación, al tratarse de un yate, ropa cara y un paseo en una zona exclusiva del estero.