Ricardo Medina Juárez, estudiante de la Facultad de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad Veracruzana (UV), campus Peñuela, región Orizaba-Córdoba, desarrolló un análisis filogenético para indagar el origen y los cambios evolutivos de los hantavirus.
El trabajo surgió durante su servicio social en el Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada (Inbioteca) y será presentado en el Congreso Nacional de Mastozoología; también podría dar lugar a un artículo científico.
Reconstrucción a partir del genoma viral
Para el análisis, Medina Juárez utilizó secuencias de la base de datos internacional GenBank y se centró en el segmento S del genoma de los hantavirus, el más corto de los tres segmentos del genoma viral y relacionado con la proteína que resguarda su material genético.
Con esas secuencias construyó árboles filogenéticos, que permiten observar relaciones evolutivas entre virus y hospederos. De acuerdo con el estudiante, los resultados plantean dos posibles rutas evolutivas que requieren mayor evidencia para confirmarse:
- Un origen asociado a roedores, con cambios de hospedero hacia musarañas y después topos.
- Una posible relación evolutiva entre topos y la presencia posterior del virus en murciélagos.
Las especies analizadas provienen de murciélagos y roedores colectados en el Campus para las Artes, la Cultura y el Deporte.
Resultados preliminares
El estudiante aclaró que los hallazgos representan una aproximación y no una respuesta definitiva, porque el análisis de un solo segmento del genoma no permite reconstruir por completo la historia evolutiva del virus. Para confirmarla haría falta estudiar los demás segmentos o el genoma completo.
En entrevista, señaló que los estudios filogenéticos ofrecen una aproximación, no una certeza del 100 %, y que estas preguntas abren la oportunidad de seguir investigando la relación entre virus y hospederos.
Salud pública y prevención
El investigador explicó que los hantavirus no son un grupo homogéneo: solo algunas especies tienen importancia médica. En América, el síndrome pulmonar por hantavirus se asocia principalmente a roedores silvestres, mientras que la transmisión entre personas es muy restringida.
Advirtió que la información debe servir para prevenir riesgos y no para estigmatizar a la fauna silvestre, pues murciélagos y roedores cumplen funciones como la dispersión de semillas, el control de plagas y la polinización.
También recordó que la diversidad biológica puede limitar la dispersión de patógenos, por lo que conocer los ciclos naturales de los virus ayuda a prevenir riesgos sin asociar a una especie silvestre con la enfermedad.
Como recomendación, pidió evitar manipular fauna silvestre si no se sabe cómo hacerlo, particularmente durante actividades como senderismo o caminatas. Dijo que la prevención comienza por conocer los posibles riesgos y mantener una relación responsable con los ecosistemas.
La investigación se originó como un trabajo adicional a su proyecto de tesis.

Fuente original: Universidad Veracruzana
