Estudiante de la UV aprende chino en Chongqing, China, durante su movilidad

Sep 2, 2026 | Veracruz

Milka Martínez Marín, estudiante de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Veracruzana (UV), vivió durante 10 meses en Chongqing, China, donde aprendió las bases del idioma chino en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Chongqing. La estancia fue posible a través del Programa de Movilidad de la UV (Promuv), impulsado por la Dirección General de Relaciones Internacionales (DGRI).

La joven contó su experiencia a su regreso a México. Antes de viajar, Milka tenía 82 por ciento de avance crediticio en su licenciatura y pensaba que ya era tarde para participar en la convocatoria de movilidad. Una compañera le compartió la convocatoria para estudiar chino en China y decidió postularse.

El pasaporte y el vuelo perdido

Milka cumplía con la certificación de inglés EXAVER, un promedio alto y el video de postulación. Lo único que le faltaba era el pasaporte. Su papá la acompañó a Xalapa y obtuvo el documento un día antes del cierre de la convocatoria. En mayo de 2025 llegó la carta de aceptación.

Su viaje tuvo un contratiempo: compró junto con dos compañeras un boleto con escala en Canadá sin revisar los requisitos migratorios, por lo que perdieron el vuelo. La nueva ruta fue Ciudad de México-Tijuana-Beijing y después Chongqing, con un trayecto de alrededor de 24 horas.

Una ciudad internacional y una cultura competitiva

En Chongqing, Milka convivió con estudiantes de Tailandia, Laos, Bangladesh, India, Tayikistán y Uzbekistán. Muchos de esos alumnos cursan una licenciatura de cuatro años en chino, mientras que ella asistiría por un año. También observó que Chongqing es una de las ciudades más grandes y pobladas del mundo, con presencia de personas de distintos continentes.

Durante su estancia conoció el Gaokao, examen de ingreso a la universidad en China considerado uno de los más difíciles del mundo. Esa exigencia también se reflejó en las clases, donde el ritmo fue intenso desde el principio.

El desafío del mandarín

Las clases se impartían en inglés, pero el reto más grande fue el mandarín. Milka reconoció que no tomó un curso previo y que desde el primer día recibió tareas para escribir sus primeros párrafos en chino. Varios compañeros de Tailandia y Laos ya tenían nociones del idioma, e incluso algunos mexicanos de bachillerato habían llegado con bases.

A su regreso, aseguró que su chino escrito es bastante bueno, aunque hablar, conocido como kǒuyǔ, sigue siendo un reto. Explicó que el idioma tiene cuatro tonos y uno neutro, y que una misma palabra puede tener tres significados.

Pese a la distancia de unos 12 mil kilómetros y a una influenza tipo A, la universitaria también fue seleccionada para cantar como solista en la gala del año nuevo chino frente a cientos de estudiantes. La experiencia amplió su visión profesional y personal.

Estudiante de la UV aprende chino en Chongqing, China, durante su movilidad

Fuente original: Universidad Veracruzana