Anette Celeste Nava Basilio, estudiante de noveno semestre de la Facultad de Odontología de la Universidad Veracruzana (UV), cumplió su primera movilidad internacional en la Universidad Autónoma de Manizales, Colombia. La estancia duró aproximadamente siete semanas, del 8 de junio al 24 de julio, en el marco del Programa Interinstitucional para el Fortalecimiento de la Investigación y el Posgrado del Pacífico, mejor conocido como Programa Delfín.
Trabajo de investigación sobre caries
Durante su estancia, la universitaria trabajó bajo la orientación del investigador Juan Zuluaga Morales en un proyecto sobre caries en menores escolarizados de seis a ocho años. Aunque no había investigado antes ese tema, le interesó por su vínculo con la salud pública.
Como parte de sus tareas, evaluó a los niños, elaboró historias clínicas y recopiló información mediante cuestionarios a los padres. Los datos se organizaron y procesaron con un software de la institución colombiana para identificar cuántos menores presentaban caries y explorar los factores asociados.
Nava Basilio también comparó los planes de estudio de ambas universidades y consideró que el nivel académico es comparable. Su estancia formó parte de un grupo de alrededor de 30 estudiantes, en su mayoría de Odontología, de diversas regiones y países; se incorporó al proyecto junto con otras dos jóvenes mexicanas, una de Guadalajara y otra de Tepic.
Vivir sola en otro país
La movilidad representó para la estudiante un ejercicio de independencia. Vive en Xalapa con sus hermanos y está acostumbrada a realizar sola sus actividades cotidianas, pero reconoció que llegar a otro país implicó enfrentar situaciones completamente desconocidas.
Al principio fue extraño estar completamente sola; aunque había personas que la apoyaban, no era lo mismo que estar con su familia o en su país. También tuvo que adaptarse a productos, precios y tipo de cambio distintos, pero cada dificultad le permitió comprobar que podía resolver por sí misma lo que surgiera.
Consejos para quienes quieran una movilidad
Su proceso comenzó meses antes del viaje, cuando se enteró de la convocatoria del Programa Delfín por una amiga. Después de varios intentos, reunió cartas de recomendación, constancias y otros documentos, con la orientación de la Coordinación de Movilidad de la UV.
Recomendó a los universitarios estar atentos a las convocatorias e iniciar los trámites con anticipación. Les pidió atreverse a salir de la zona de confort y no tener miedo, porque la experiencia, aunque nueva y retadora, deja anécdotas que valen la pena.

Fuente original: Universidad Veracruzana
