La expansión del sistema eléctrico nacional requiere recuperar una planeación de largo plazo que anticipe el crecimiento de la demanda, defina las nuevas fuentes de generación y desarrolle las redes para llevar la energía hasta los centros de consumo, planteó Ricardo Mota Palomino, director general saliente del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
El planteamiento lo presentó durante la ponencia magistral “El futuro del sistema eléctrico nacional”, impartida en la Facultad de Ingeniería Mecánica Eléctrica (FIME) de la Universidad Veracruzana (UV), en Xalapa, Veracruz.
La actividad se realizó en el marco de la toma de protesta de los capítulos estudiantiles adscritos al Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE).
Dependencia del gas y seguridad energética
Mota Palomino indicó que cerca del 60 % de la electricidad que consume México se genera en plantas que operan con gas, y que una proporción importante de ese combustible proviene de Estados Unidos.
Por esa razón, consideró necesario incorporar la seguridad energética en las decisiones sobre la expansión del sistema.
Planeación tras la reforma eléctrica de 2013
El especialista, doctor en Ingeniería Eléctrica por la University of Waterloo, en Ontario, Canadá, recordó que tras la reforma eléctrica de 2013 creció de forma acelerada la participación de productores privados, sin que la red de transmisión avanzara al mismo ritmo.
Eso derivó en la concentración de plantas en determinadas regiones y en dificultades para transportar la energía hacia donde se requiere. A partir de esa experiencia, consideró que la discusión debe centrarse en recuperar una visión integral de planeación.
Agregó que las modificaciones legales recientes devolvieron al Estado la responsabilidad de garantizar el suministro y establecieron que los programas de expansión de la red tengan carácter vinculante.
Demanda y horizontes de planeación
De acuerdo con el ponente, la demanda eléctrica mantiene un crecimiento aproximado de 3 % anual, con una demanda máxima cercana a 55 mil megawatts.
Ese incremento representa la necesidad de incorporar alrededor de mil 500 megawatts de capacidad cada año, además de las obras de transmisión y transformación.
El Cenace trabaja con distintos horizontes de planeación, que van del despacho en tiempo real y los estudios para el día siguiente hasta análisis semanales, de mediano plazo y proyecciones de alrededor de 30 años.
Plazos de construcción de infraestructura
Mota Palomino explicó que la operación en tiempo real exige mantener el equilibrio entre generación y consumo mediante sistemas automatizados que actúan en segundos.
En contraste, la ampliación de una central puede requerir años de preparación y construcción: una planta nuclear puede tardar entre 15 y 20 años desde la definición del proyecto hasta su entrada en operación.
El especialista, académico de número en la Academia Mexicana de Ingeniería, señaló que esta complejidad representa a su vez una oportunidad profesional para las nuevas generaciones de ingenieros.

Fuente original: Universidad Veracruzana
