Hambre emocional: cómo identificarla y autocuidarse

Oct 21, 2026 | Veracruz

Saber diferenciar el hambre fisiológica de la que responde a emociones ayuda a evitar conductas automáticas al comer, señaló la nutrióloga Paola Michelle Juárez Dorantes, egresada de la Facultad de Nutrición de la Universidad Veracruzana (UV). La especialista abordó el tema durante una plática virtual coordinada por el Sistema de Atención Integral a la Salud (SAISUV).

Juárez Dorantes explicó que el hambre emocional surge como una respuesta del cerebro para calmar emociones incómodas y no necesariamente por una necesidad de energía. En cambio, el hambre fisiológica es un mecanismo del cuerpo para obtener combustible para sus actividades.

Cómo distinguir el hambre real del emocional

La ponente indicó que el hambre fisiológica se produce de forma gradual y puede satisfacerse con cualquier alimento que aporte energía. Mencionó que intervienen hormonas como la grelina, liberada cuando el estómago está vacío, y la leptina, que envía señales de saciedad al cerebro después de comer.

El hambre emocional, en cambio, aparece de manera repentina y suele enfocarse en alimentos específicos, como chocolates, productos crujientes, salados o harinas. Puede presentarse ante aburrimiento, tristeza, estrés, cansancio o ansiedad, y con frecuencia deja culpa, pesadez o insatisfacción.

  • Hambre fisiológica: gradual, abierta a distintos alimentos y vinculada con la necesidad de energía.
  • Hambre emocional: repentina, selectiva y asociada con estados emocionales o estímulos como olores y imágenes.

Herramientas para manejar el impulso de comer

Para identificar y controlar el hambre emocional, la nutrióloga propuso el método Stop, que consiste en hacer una pausa de tres a cinco minutos antes de comer de forma automática. Durante ese tiempo, recomendó reflexionar sobre el entorno y revisar si hay estrés, falta de sueño, deshidratación o mucho tiempo sin ingerir alimentos.

El plato equilibrado

También sugirió la estrategia del plato equilibrado, con comidas principales que incluyan proteína, fibra y grasas saludables. Esta combinación favorece la saciedad física y ayuda a regular los antojos de dulces, de acuerdo con la especialista.

Juárez Dorantes recomendó acudir con un nutriólogo no solo para perder peso, sino para asegurar una alimentación acorde con el estilo de vida, prevenir deficiencias de nutrientes y enfermedades silenciosas, y aprender a gestionar la alimentación consciente y emocional.

Hambre emocional: cómo identificarla y autocuidarse

Fuente original: Universidad Veracruzana