La presencia y participación de las poblaciones afrodescendientes en la historia de Veracruz y de México fue el eje del simposio “Trayectorias Afro. Parte 1”, realizado en el marco de la XVII Reunión Internacional de Historiadores de México.
El encuentro, titulado “Parte 1. Experiencias de vida, violencias y memorias sociales en el puerto de Veracruz”, fue coordinado por Álvaro de Jesús Alcántara López y Pablo Miguel Sierra Silva, y reunió investigaciones sobre milicianos, mujeres y marineros afrodescendientes en el puerto y en la región del Golfo de México.
Milicianos pardos, negros y mulatos en la defensa de las costas
Álvaro de Jesús Alcántara López analizó el papel de milicianos identificados en las fuentes históricas como pardos, mulatos y negros en la defensa de las costas del Golfo de México frente a incursiones de corsarios y piratas durante los siglos XVII y XVIII.
Con documentos de localidades del sur de Veracruz, como Acayucan y Chinameca, expuso que habitantes de distintos pueblos participaron en labores de vigilancia y apoyo a las autoridades, en un contexto marcado por ataques, desplazamientos y transformaciones de las comunidades.
El investigador señaló que estos registros muestran a las poblaciones afrodescendientes no únicamente como grupos subordinados, sino como actores de la defensa territorial y de la organización comunitaria. También planteó la necesidad de revisar el relato general de la historia de México y preguntarse desde dónde se construyen las narraciones históricas y qué actores han quedado fuera de ellas.
Mujeres afrodescendientes y vida cotidiana en el puerto
Úrsula Rall abordó las experiencias y la vida cotidiana de mujeres afrodescendientes en el puerto de Veracruz durante los siglos XVII y XVIII, con base en documentos del Hospital de Nuestra Señora de Loreto y expedientes de la Inquisición conservados en el Archivo General de la Nación.
La investigadora explicó que durante el siglo XVII Veracruz fue un espacio de movilidad y oportunidades para mujeres afrodescendientes, muchas de ellas vinculadas con actividades económicas y comerciales. A partir de registros de propiedades, arrendamientos y testamentos, identificó casos de mujeres que participaron en actividades productivas y establecieron redes económicas y sociales en el centro de la ciudad.
Asimismo, analizó las consecuencias del ataque pirata de 1683 al puerto y sostuvo que la población afrodescendiente mantuvo una presencia importante durante las décadas siguientes. No obstante, los cambios en la infraestructura urbana, las políticas de regulación y la transformación de la posición del puerto modificaron las condiciones de vida y la visibilidad documental de estas poblaciones.

Fuente original: Universidad Veracruzana
