El principal obstáculo para el saneamiento del agua en México no radica en la construcción de plantas de tratamiento, sino en asegurar su funcionamiento a largo plazo, afirmó Marco Rodríguez Domínguez, doctor en Biociencias y especialista en soluciones basadas en la naturaleza.
Durante una conferencia virtual organizada por la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Veracruzana (UV) con motivo de su 50 aniversario, el investigador señaló que en el país se han invertido grandes recursos en infraestructura de saneamiento que termina en desuso por los altos costos operativos y diseños que no se adaptan a las condiciones locales.
“Muchos sistemas fueron concebidos con una visión centrada en la inversión inicial, dejando de lado el mantenimiento y la sostenibilidad financiera, lo que provocó que los municipios no pudieran costear su operación”, explicó.
Rodríguez Domínguez detalló que una planta mecanizada puede generar gastos de hasta un millón de pesos al año, una cifra insostenible para localidades con presupuestos limitados, lo que resulta en descargas de agua sin tratamiento adecuado.
Señaló que, aunque la Comisión Nacional del Agua (Conagua) proyecta plantas con una vida útil de 20 años, en la práctica dejan de funcionar antes de los cinco años, y algunas ni siquiera alcanzan los dos.
Como alternativa, el especialista propuso los humedales artificiales, sistemas que replican funciones ecosistémicas y permiten tratar aguas residuales a un costo menor. Estos humedales requieren menos energía y mantenimiento, y pueden adaptarse mejor a las necesidades locales.
Fuente: Universidad Veracruzana
