Las prácticas de lectura y escritura no se limitan al ámbito escolar: también se construyen en la familia, las amistades, las redes digitales y los espacios de juego, señalaron participantes de la mesa “Literacidades en contextos educativos” del IV Coloquio Internacional Discurso y Cultura de la Universidad Veracruzana (UV).
El encuentro fue organizado por la Facultad de Letras Españolas y llevó por título “Fronteras y puentes lingüísticos: Narrar, leer y escribir la construcción de mundos plurales”. La mesa fue moderada por la estudiante Indra Kerem Cano Pérez.
Investigaciones sobre prácticas situadas de lectura y escritura
La mesa reunió tres trabajos que cuestionaron la separación entre las prácticas consideradas académicas y aquellas que ocurren fuera de la escuela, al mostrar que estas últimas también producen aprendizajes, significados y formas de participación.
Relatos autobiográficos de estudiantes de nuevo ingreso
Pablo Pillot Rueda, maestro en Docencia por la Universidad Nacional Autónoma de México, académico del Área de Formación Básica General y de la Facultad de Letras Españolas, presentó “Prácticas letradas vernáculas y expectativas universitarias: Pilotaje de relatos autobiográficos situados”.
El proyecto partió de los relatos autobiográficos de 16 estudiantes de nuevo ingreso a la UV, con el propósito de reconocer las trayectorias de lectura y escritura que permanecen, se transforman o adquieren nuevos sentidos al llegar a la universidad.
El investigador señaló que los aprendizajes no siguen una evolución uniforme y que las experiencias familiares, escolares y sociales intervienen de manera distinta en cada trayectoria. Añadió que familiares, amistades y docentes pueden convertirse en impulsores de la lectura, aunque algunas experiencias escolares también pueden desmotivarla.
Pillot Rueda sostuvo que las prácticas letradas vernáculas, es decir, las escrituras autogeneradas fuera de una exigencia escolar, como las realizadas en plataformas sociales, tienen potencial para conocer cómo los estudiantes construyen sus saberes.
El juego de mesa como práctica de literacidad
César Armando Arámburo García, alumno de la Maestría en Literatura Mexicana y egresado de la Especialización en Promoción de la Lectura y de Ciencias de la Comunicación por la UV, presentó “Jugar y leer: El juego de mesa como práctica de literacidad”.
Desde su experiencia docente planteó que el juego de mesa puede entenderse como una práctica de literacidad porque requiere aprender reglas, interpretar significados y producir sentidos dentro de un sistema con lógica propia. Consideró que estos espacios implican un aprendizaje situado y demandan capacidades para participar plenamente en ellos.
Como propuesta presentó “Dixit”, juego de cartas que puede utilizarse a partir de la lectura de un cuento para generar nuevas narrativas. Agregó que tanto la lectura como el juego pueden propiciar diálogo, interacción y construcción de comunidad.
Tercera participación de la mesa
La tercera intervención correspondió a Hannia Alcántara Herrera, alumna de posgrado de la UV.
- Prácticas letradas vernáculas y expectativas universitarias, a cargo de Pablo Pillot Rueda.
- Jugar y leer: el juego de mesa como práctica de literacidad, a cargo de César Armando Arámburo García.
- Participación de Hannia Alcántara Herrera.

Fuente original: Universidad Veracruzana
