Método AMEF optimiza abasto de medicamentos en hospital COVID-19

Oct 12, 2026 | Veracruz

La aplicación del Análisis de Modo y Efecto de Falla (AMEF) en la selección de medicamentos de un hospital tipo arca de Noé para pacientes con COVID-19 permitió anticipar riesgos, evitar compras innecesarias y ajustar el abasto a las necesidades reales de los enfermos, con beneficios clínicos, logísticos y económicos.

El estudio fue realizado por Guillermo Barranco Castañeda, egresado de la Maestría en Farmacia Clínica de la Universidad Veracruzana (UV), como parte de su tesis sobre la optimización del proceso de selección de medicamentos mediante la metodología Lean Six Sigma y el AMEF.

Origen de la investigación en un hospital temporal

El trabajo surgió de su experiencia en el hospital temporal instalado en el centro de convenciones Citibanamex, en la Ciudad de México, durante la pandemia por COVID-19. Ante el pico de contagios de enero de 2021 y la saturación hospitalaria, se replicaron modelos como los de Wuhan, China.

En ese contexto, Barranco Castañeda observó que la selección de medicamentos no había sido la ideal, ya que se trasladaron datos de un hospital de tercer nivel a una unidad que recibía pacientes infectados de manera continua. Explicó que las necesidades de un hospital de traumatología no son comparables con las de una unidad de este tipo.

Resultados del análisis

Al detectar el problema, el equipo detuvo la llegada de más medicamentos innecesarios y trasladó los existentes a otras unidades de la red hospitalaria de la capital, lo que evitó nuevas compras y tuvo efecto logístico y económico.

El análisis también reveló necesidades no cubiertas en la atención de los pacientes:

  • Se previó el uso de anticoagulantes para reducir el riesgo de trombosis en quienes permanecían mucho tiempo en cama, ante el estado procoagulante que genera la liberación de citocinas.
  • Frente a infecciones agregadas por bacterias u hongos se gestionaron antibióticos distintos.
  • Se identificó el consumo real de fármacos para evitar excedentes y desabasto.

Barranco Castañeda destacó que el hospital fue de las primeras unidades del país en recibir remdesivir y baricitinib. Para elegir a los pacientes que más se beneficiarían se trabajó con médicos y personal de enfermería y con el apoyo del sistema RedCap, que a partir de los laboratorios sugería candidatos; el médico confirmaba clínicamente y la farmacia custodiaba y vigilaba el medicamento.

Ese seguimiento permitió detectar en el momento una reacción adversa: una bradicardia inducida por remdesivir. El paciente se recuperó por completo tres días después de suspender el fármaco y fue dado de alta.

Farmacovigilancia y alcance de la metodología

El egresado subrayó que la farmacovigilancia no es tarea exclusiva del farmacéutico, sino de todos los que están en contacto con los medicamentos, incluido el paciente. De acuerdo con su trabajo, la labor de farmacia contribuyó a atender a más de nueve mil pacientes en esa unidad.

Aunque el estudio se aplicó en un hospital de emergencia, la metodología es replicable en cualquier institución pública o privada. El impacto principal es clínico, porque el cuidado del paciente es el eje central, pero también financiero, ya que una selección adecuada permite comprar a escala y a mejores costos.

Finalmente, Guillermo Barranco expresó su deseo de que otros profesionales repliquen la investigación, cuya información es abierta. A los futuros maestros en farmacia clínica y químicos farmacéuticos biólogos les recomendó avanzar paso a paso, pues los resultados pequeños sostenidos en el tiempo terminan siendo mejores que una victoria de corto plazo.

Método AMEF optimiza abasto de medicamentos en hospital COVID-19

Fuente original: Universidad Veracruzana