El padre José Manuel Suazo Reyes, párroco de San Miguel Arcángel en Perote, ofreció una homilía este domingo con motivo de la Solemnidad de la Santísima Trinidad. En su reflexión, destacó que la respuesta de Dios al mundo es su propio Hijo, quien nació, vivió y murió por la humanidad.
La reflexión sobre el amor de Dios
El clérigo, especializado en Sagradas Escrituras, explicó que en la cruz se manifiesta la Santísima Trinidad: el Padre entrega a su Hijo, el Hijo cumple la voluntad del Padre y el Espíritu Santo es entregado para transformar la existencia. Citó el Evangelio de San Juan: «Tanto amó Dios al mundo que entregó a su único Hijo» (Jn 3,16).
También recordó el pecado de idolatría del pueblo de Israel al construir un becerro de oro, narrado en el libro del Éxodo. Moisés intercedió y Dios perdonó, mostrándose «misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en piedad y fidelidad» (Ex 34,6).
Referencias bíblicas en la homilía
- El bautismo del Señor, donde se mencionan las tres personas divinas (Mc 1,9-11).
- Jesús afirma: «He salido del Padre y he venido al mundo» (Jn 16,28) y «Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí» (Jn 14,11).
- El Espíritu Santo, consolador enviado por el Padre (Jn 14,26).
- El mandato de Jesús de bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (Mt 28,16-20).
El padre Suazo concluyó que la esencia de Dios es el amor, manifestado en la entrega de su Hijo para que el mundo tenga vida eterna. La homilía completa fue difundida por la parroquia para los fieles.