El dramaturgo español Domingo Ferrandis sostuvo que el teatro puede funcionar como una vía para exponer problemas sociales, amplificar las voces de sectores vulnerables y estimular conversaciones que deriven en cambios colectivos.
La postura fue compartida durante un taller en el Centro de Ecoalfabetización y Diálogo de Saberes (Ecodiálogo) de la Universidad Veracruzana (UV). La actividad correspondió a la segunda sesión del Seminario Permanente 2026 “Transdisciplinariedad y diálogo de saberes”.
Qué es el teatro de intervención
Ferrandis explicó que esta corriente teatral trabaja con temas como:
- Derechos humanos
- Desigualdades
- Vulnerabilidades
- Cambio climático
Su propósito, señaló, es sacar a la luz realidades que suelen estar invisibilizadas y ofrecer un lugar de expresión a personas marginadas, oprimidas o maltratadas.
El especialista indicó que esta modalidad busca producir cierta incomodidad en el espectador para provocar una respuesta. A su juicio, es necesario revisar temas que muchas veces se presentan como asuntos personales, aunque forman parte de un entramado colectivo.
Desde su perspectiva, este tipo de teatro puede contribuir tanto a crear conciencia como a incidir en políticas públicas y en la búsqueda de relaciones sociales más armoniosas.
Recorrido del dramaturgo
Ferrandis relató que su vínculo con el teatro de intervención fue progresivo. Inició con proyectos de teatro de reminiscencia para pacientes con Alzheimer y después se acercó a mujeres en situación de protección.
A lo largo de unos 25 años, ha trabajado con distintas comunidades, como personas refugiadas, víctimas de conflictos armados, viudas de Ucrania y migrantes sirios. Según su experiencia, una iniciativa lo fue conduciendo a otra y le mostró la fuerza de esta herramienta escénica.
Escenarios no convencionales
El teatro de intervención no se limita a los recintos tradicionales. Ferrandis recordó que se han hecho representaciones en estaciones de tren, mercados, minas y antiguos refugios.
Estos montajes requieren preparación previa y aceptar que la reacción del público puede ser impredecible. Después de las funciones, con frecuencia se abren debates comunitarios para procesar lo visto.
El dramaturgo destacó que la ficción resulta especialmente útil para acercar a las audiencias a problemáticas sociales desde una perspectiva emocional diferente.

