Por Pablo Gato
El presidente estadounidense Donald Trump ha emitido una amenaza a Irán, dándole 48 horas para que abra el estrecho de Ormuz o se verá obligado a destruir sus plantas eléctricas. Esta represalia iraní podría no solo destruir toda la infraestructura de petróleo y gas del Medio Oriente aumentando de manera dramática el precio del barril, sino también atacar las plantas desalinizadoras de la región lo que pondría en riesgo la supervivencia de varios países aliados de Estados Unidos en la zona.
La presión económica sobre Trump es creciente debido a la subida del precio del petróleo que amenaza una depresión mundial. Sin embargo, las respuestas de los demócratas al presidente no se han hecho públicas.
